La importancia de los vínculos sociales

Las relaciones sociales son de suma importancia para llevar una vida plena. El circulo social conformado por familiares, amigos o compañeros de trabajo tiene mucha influencia en la salud mental de las personas y esto afecta directamente la salud general de la persona.
Los lazos sociales fuertes pueden estar relacionados a una vida más larga. Por otro lado, las personas que viven en aislamiento social están relacionadas a una salud mas deteriorada y esto puede traer al largo plazo un mayor riesgo de muerte prematura.
Desde niños, los seres humanos aprenden habilidades sociales para formar vínculos con los demás y estos pueden ser positivos o negativos. Sin embargo, a cualquier edad se pueden aprender nuevas formas de mejorar las relaciones y de esta forma tener una personalidad más estable.
¿Cuándo podemos considerar una relación social como saludable? Brindaremos algunos ejemplos considerando algunos vínculos comunes presentes en la sociedad.
Vínculos con amigos: Escucharse el uno al otro, la empatía y ser considerado los parámetros de la personalidad de la otra persona, son indicadores de vínculos saludables.
Vínculo con la pareja: El respeto mutuo, la comunicación efectiva (saber escuchar) y la confianza pueden ser vínculos de vital importancia para mantener una relación saludable.
Vínculos con compañeros de trabajo: Es común ver en un ambiente laboral a dos o más personas con opiniones diferentes, el problema se presenta cuando una persona transforma la defensa de su punto de vista en un ataque personal. Respetar los puntos de vista, la transparencia en las acciones que se realizan en el trabajo y la comunicación efectiva son indicadores indispensables para llevar una relación laboral plena.
Importante: Las personas deben observar los aspectos positivos y negativos de las personas que los rodean ya que es valioso para entablar vínculos que aporten de manera favorable al desarrollo personal. Tener vínculos sociales saludables y estar tranquilo uno mismo es la base de tener una salud mental plena.
Fuente: NIH